Agricultura sostenible en Vélez-Málaga y la Axarquía

Como agricultores, sabemos que con la sostenibilidad, no solo protegemos nuestro negocio y medio de vida, sino que también contribuimos a la preservación de nuestro entorno en la Axarquía para las futuras generaciones.

Comprometidos con el medio ambiente

La sostenibilidad es esencial para nuestro éxito a largo plazo

La sostenibilidad es un pilar fundamental para nuestro futuro como empresa agrícola y la comunidad de agricultores con la que trabajamos. Representa un compromiso con el equilibrio entre la prosperidad económica, la equidad social y la preservación del medio ambiente, buscando asegurar que nuestras prácticas agrícolas no solo sean viables a corto plazo, sino que también garanticen la salud y productividad de la tierra para las generaciones venideras.

"En Almira siempre buscamos que nuestras prácticas agrícolas sean beneficiosas para el medio ambiente, económicamente viables y socialmente justas".

Al adoptar una agricultura sostenible en Vélez-Málaga y la Axarquía, nos comprometemos a minimizar el impacto ambiental negativo de nuestras actividades, optimizando el uso de recursos naturales como el agua y el suelo, reduciendo emisiones de gases de efecto invernadero y promoviendo la biodiversidad. Esto no solo protege los ecosistemas locales, sino que también mejora la capacidad de recuperación de nuestros cultivos frente a los desafíos climáticos.

Es una Inversión en la Economia y Eficiencia de nuestro Futuro

Desde una perspectiva económica, la sostenibilidad nos permite ser más eficientes y reducir costos a largo plazo. Implementar técnicas de cultivo sostenibles, como la rotación de cultivos y el uso de energías renovables, nos ayuda a ser más autosuficientes y menos dependientes de insumos externos, aumentando así nuestra competitividad en el mercado.

Fomentamos la Conciencia Ambiental para cuidar nuestro entorno

Socialmente, la sostenibilidad refuerza nuestro compromiso con la comunidad. Al crear empleos dignos y mejorar las condiciones laborales, fortalecemos el tejido social y promovemos el bienestar de las personas involucradas en nuestra cadena de valor. Además, fomenta la educación y la conciencia ambiental, involucrando a todos los miembros de la comunidad en un esfuerzo colectivo por cuidar nuestro entorno.

Porque de una tierra sostenible, se obtiene siempre un mejor fruto

Agricultura sostenible

Adoptamos medidas sostenibles como la reutilización del agua con riegos más eficiantes, la rotación de cultivos y el empleo de técnicas de conservación y fertilización del suelo.

La agricultura sostenible es parte de nuestra filosofía de trabajo

Técnicas de Cultivo Sostenibles

Intentamos minimizar lo máximo posible el impacto ambiental a través de prácticas agrícolas responsables y avanzadas.

Rotación de cultivos

Esta técnica agrícola implica alternar diferentes cultivos en la misma parcela de tierra en distintas temporadas o años. Esta práctica ayuda a prevenir la degradación del suelo, reducir plagas y enfermedades y a mejorar su estructura.

Agricultura ecológica

Es un método de producción que evita el uso de productos químicos sintéticos como pesticidas y fertilizantes. En su lugar, se utilizan técnicas naturales para mantener la fertilidad del suelo y controlar plagas.

Riego eficiente

El riego eficiente implica utilizar el agua de la manera más efectiva posible para los cultivos. Algunos tipos que usamos son el riego por goteo, el riego por aspersión y el uso de sensores de humedad del suelo, para determinar cuándo y cuánta agua se necesita evitando gastar en exceso.

Conservación del suelo

También realizamos prácticas para proteger y mejorar la calidad del suelo como las cubiertas vegetales de alfalfa para proteger el suelo de la erosión y mejorar su fertilidad, evitar la labranza intensa, o construir terrazas en terrenos inclinados para evitar la erosión y retener el agua.

Contribuimos al Reciclaje de residuos orgánicos

Como agricultores, sabemos la importancia que puede tener una buena gestión de los residuos agrícolas para, de ésta forma, evitar problemas medioambientales originados por  un deterioro progresivo y acumulativo en el entorno, constituyendo un problema de higiene pública. Por ello reciclamos residuos orgánicos en compost y abono orgánico para enriquecer el suelo y reducir la necesidad de fertilizantes sintéticos, entre otros destinos y usos.